Carta de Lectores: Un llamado a reconstruir las bases del Peronismo

En AgenciaNqn inauguramos una nueva sección. Se trata de editoriales que iremos actualizando semana a semana, en donde recibiendo de distintos lugares de la militancia, la postura que cada espacio quiera impulsar.

En esta ocasión, les presentamos un documento que sienta postura política de un espacio de militancia local. Una producción realizada por los compañeros de la UB – Comunidad Organizada Neuquén.

Carta:

Sin mucha pompa ni platillos, pasó nuevamente una fecha muy importante para todos los argentinos, pero especialmente para los peronistas y en particular los neuquinos, el 4 de junio.

Un 4 de junio de 1946, asumía por primera vez la presidencia de la Nación, nuestro General Juan Domingo Perón.

Un 4 de junio de 1952, ahora sí, con un padrón completo de compatriotas, asumía su segunda presidencia nuestro amado conductor.

Un 4 de junio de 1961, en momentos de resistencias, proscripciones y otras yerbas, se fundaba el Movimiento Popular Neuquino.

Habría muchísimo para escribir sobre el peronismo neuquino, los fundadores del Partido Justicialista, los fundadores del MPN, los leales, los peronistas con pantalones largos, los que volvieron al justicialismo con la vuelta de Perón, los que resistieron fuera del amparo del partido provincial, los que desde el partido provincial apoyaron al movimiento nacional, los que nacimos después de aquellas grandes definiciones, los que ya no nos acompañan físicamente y un largo etc. en el que no nos parece que podamos aportar mucho más a lo que ya se ha escrito.

La reseña del 4 de junio, es debido a que coincide en esa misma fecha, momentos de la historia, cuando los argentinos de estas tierras, nos dispusimos a colaborar en la resolución de los grandes temas nacionales acompañando la revolución justicialista y cuando las circunstancias nacionales nos han querido obligar a la mera supervivencia.

Y otra vez, un 4 de junio, la historia nos propone definir nuestras prioridades entre: tomar una posición nacional considerando las urgencias de nuestra Patria, entiéndase, la catástrofe macroeconómica, déficit gemelos, deuda externa, inflación, tasas de interés, recesión, la destrucción de la base material (empresas grandes, PyMES y sus trabajadores asociados), la entrega de soberanía (posiciones históricas y estratégicas sobre territorio y recursos), el desmembramiento producido por el avance de la sociedad liquida, etc. contribuyendo con los armados políticos nacionales, que darán respuesta a estas circunstancias, excediendo nuestras fronteras provinciales; o si tenemos que plantear nuestras posiciones, pensando en que Neuquén tiene que conseguir sobrevivir, de la mejor manera posible hasta que cambie el escenario nacional, usando el tiempo de vida que nos brindan los recursos naturales (hoy vaca muerta) y refugiarnos en armados políticos, que intentarán dar respuesta a las necesidades locales, resistiendo lo más posible dentro de nuestras fronteras, mientras otros compatriotas resuelven o empeoran la realidad argentina, perdiendo el posterior derecho al pataleo.

Consideramos que estas dos posiciones son respetables, porque ambas, a su modo de ver, buscan atender de la mejor manera las necesidades del pueblo neuquino, aunque solo neuquino.

Pero como peronistas adherimos a la premisa que dice “nadie se realiza en una comunidad que no se realiza” y coherentemente a nuestra filosofía consideramos también que, “Neuquén no se realizará en una Argentina que no se realice”. De esta manera vemos como indispensable que todos nuestros esfuerzos tiendan a contribuir a la solución de los problemas nacionales, porque esto también es la base del federalismo, ya que formamos una Nación en la que se deben respetar las cualidades y necesidades provinciales, pero en igual importancia, es que contribuimos a construir entre todas las provincias una sola y gran Nación.

Debido a que nos encontramos en una súper-crisis argentina, como peronistas, debemos aprovechar nuestra doctrina para orientar nuestras decisiones, no solo porque se reafirmarán nuestras convicciones, principios y valores, sino porque nos servirán como prenda de unidad y dándonos la oportunidad de volver a refrendarlas exitosamente, en una nueva recuperación histórica del país. En la acción política, la escala de valores de todo peronista es la siguiente: primero, la Patria; después el movimiento, y luego, los hombres.

Ahora cuando observamos las acciones, de los que deberían representarnos, surgen las primeras preguntas: ¿Cómo se entiende, que conozcamos todos los nombres y no sepamos cómo se llamarán los movimientos que representarán? Y tenemos menos certezas todavía sobre ¿Qué posturas tomarán estos movimientos, ante los graves problemas que tenemos que enfrentar como Nación?

Lo temerario de la situación, son los compañeros, que a sabiendas de que los caballos están detrás del carro, se pelean apresuradamente por subir, teniendo como único argumento que ya se subió fulano o sultana y que el carro supuestamente ira, sin saber bien como, contra el actual gobierno.

Pareciera ser, que en realidad solo hay un conjunto de individualidades, resignadas a no conformar nunca ningún colectivo, ni buscando ser parte de ninguna comunidad, ni siquiera representar una propuesta común de solución. Y por esa razón, andan proponiendo contratos sociales, que ni siquiera han refrendado, y que como tales, presuponen una serie de obligaciones y derechos que asumen las partes, sin mediar, ningún valor, ni principio, ni verdad, y no es esto una cuestión semántica, todos sabemos que no hay honor en los contratos, solo un mero acuerdo de intereses individuales. Para que estén en juego, en su integralidad los seres humanos y los colectivos a los que pertenecen y les vaya su honor en el acuerdo, al pueblo deberíamos ofrecerles hacer pactos sociales.

Esto nos hace ver a los “dirigentes”, (como si fueran una clase social distinta, a la que es la única clase, la de los que trabajan), saltando de un lugar a otro, argumentando que es lo más conveniente para ellos, para luego, desde su mejor posición, debamos confiar en el derrame de su buena voluntad política, esperando que nuestras necesidades, pensamientos o libertades, pasen a formar parte de alguna de las encuestas que los guían. Ya que en realidad sus decisiones siempre deberán ser convenientes a sus ambiciones, que justifican con la búsqueda de otra mejor posición, reciclando indefinidamente el pedido de fe.

Para organizarnos y ofrecernos mancomunadamente a reencausar la Patria. primero debemos acordar que, en la doctrina justicialista tenemos los principios y valores, en los que afirmaremos la unidad del peronismo, pudiendo en ese orden, conseguir la coherencia necesaria que deberán tener las mejores propuestas, programas y proyectos, requeridos para hacer un gran frente electoral con todas las fuerzas políticas, que acuerden proponer el mismo pacto social a nuestro pueblo. Y una vez que tengamos los objetivos claros, los procedimientos acordados y el conociendo colectivo que representamos, solos surgirán los nombres de quienes serán los mejores, para llevar adelante esta titánica tarea que nos espera, la de reiniciar de una vez y para siempre la revolución peronista.

En el plano provincial no se puede exigir el orden, que en el plano nacional está faltando. Pero, sin embargo, la histórica postura del MPN, de resguardar como han podido, la realidad neuquina de las turbulencias, a sabiendas de que alzarán la mano de cualquiera que se defina como claro ganador nacional, hacen a su vez de refugio a espacios menores, que se resguardan ante las incertidumbres nacionales. Recordemos que el actual gobernador, injustamente acusado de Macrista, manejó las finanzas, del gobernador indebidamente acusado de ser el mejor aliado, del gobierno nacional anterior, que a su vez ejerció como vicegobernador en épocas de la Alianza y así desde su fundante 4 de junio de 1961. Los contraejemplos que confirman la regla terminaron compitiendo por fuera del partido provincial.

En la misma línea, ni lerdos ni perezosos, ya confirmaron la reelección del senador Guillermo Pereyra, abriendo el juego mediante colectoras y no participando en frente electoral alguno, que pudiera hacerles perder protagonismo, debido a que el desempeño que podrían tener ante una eventual polarización nacional, les pondría en riesgo su representación en el congreso. Quedando casi obligados a pedirles, que lleven en su boleta en las generales, al candidato que surja de nuestras PASO nacionales.

De igual manera creemos que, Quiroga y su espacio político, tendrá que despegar de Cambiemos si quiere tener oportunidad en la elección municipal, pero no podrá distanciarse tanto, si quiere representar los votos duros del anti-peronismo nacional, para tener chances en las listas de diputados y senadores. Esto solo si no va Macri como candidato en las generales en la boleta del MPN.

Llegando a nuestro querido peronismo, debemos primero que nada expresar, el dolor que se siente al encontrarnos, no solo desunidos, sino ya podríamos decir desparramados, en varias listas, frentes y en posturas más antagónicas que el trotskismo, que mal que mal llegó a armar un frente de izquierda con solo algunos díscolos.

Hay peronistas en el PJ, los hay en distintas colectoras con el MPN y alguno que otro dentro, los hay formando partidos nuevos y los hay huérfanos de representatividad, a la espera de que los asares de la política, bendigan a la compañera o compañero de su agrado o si les tocará votar al sapo de turno.

Nuestro presidente está claramente identificado con la formula FF y el liderazgo de Cristina, al igual que Oscar Parrilli queriendo reeditar en “el frente” (del que no se tiene certeza ni del nombre), una especie de “pelea de los primos” la cual, lógicamente, será resuelta por la voluntad de su jefa.

Esto nos deja, a los compañeros, que teniendo nuestro propio matiz de pensamiento, que apoyamos nuestra particular manera de armar el frente que nos tiene que contener a todos o apoyamos otra fórmula peronista, como la de Moreno, o la postura de los compañeros que apoyan a Scioli o Rodríguez Saá, etc., a expensas de una presidencia declaradamente parcial. Quedando el partido de esta manera condicionado, a lo que decida la compañera Cristina, cuando en realidad debiera contenernos a todos, por eso todavía no se sabe si el frente, lo armará el PJ invitando al resto de las fuerzas para que compitamos todos en unas PASO de no surgir una lista de unidad, o si como sucedió en 2017 en la provincia de Bs. As., rearmarán Unidad Ciudadana y el PJ repetirá, ahora a nivel nacional y con nuevos actores, lo que otrora hiciera Alberto Fernández con Randazzo. En cualquier caso, todo el esfuerzo, de nuestros representantes locales, lo dedican a retener a los compañeros que ya acompañaban a Cristina, para que no se debilite más aun su espacio, por la decisión de llevar a Alberto como candidato a presidente y por la constante violación a nuestra soberanía política como distrito.

Todas estas posturas políticas, los hace desperdiciar este tiempo, que pensamos, debería usarse para ir a buscar a los compañeros que, teniendo otras preferencias, pero tienen la misma doctrina y banderas, o persuadir a los peronistas en fuga, o a los que hace tiempo que no vuelven al partido, a los excluidos o simplemente descontentos, con que se le dé más espacio, a radicales parias o progresistas sin conducción, que a los propios compañeros peronistas. Debido a esto, es que no se percibe ningún acercamiento, con los compañeros que hace años acompañan nacionalmente a Massa o a otros dirigentes peronistas, o los que en la provincia se sienten más identificados con algunos gobernadores, o disputándole los sectores que recoge el nuevo espacio de Lavagna, tampoco estamos tratando de contener a los espacios religiosos (ni en nuestros discursos y menos todavía en nuestras acciones), ni a los compañeros que por afinidad ideológica deberían estar en el peronismo en vez de deambular por el MPN, o integrar a los sectores nacionalistas, u ortodoxos del partido, demostrando que el peronismo neuquino también puede aportar, como así lo hacen en otros distritos provinciales, a la construcción de la unidad Nacional.

Ante similares incertidumbres, algunos partidos y frentes provinciales, que aspiran a formar parte del armado opositor al macrismo, ya definieron sus representantes a senadora y diputado nacional, suponemos que a la espera de la bajada de línea que les instruya en que espacio ir. Y también definieron, para la candidatura a intendente, hacer colectoras del MPN, de la misma manera que algunos compañeros peronistas.

Si observamos en la ciudad de Neuquén se produce una polarización distinta, los grandes oficialismos de la provincia, por un lado, Bermúdez desvinculándose todo lo que pueda de Macri pero siendo imposible de menospreciar su estructura municipal, y por el otro, Gaido que es el candidato de Gutiérrez y de variopintas colectoras más, lo cierto es que no hay conflicto de intereses reales entre ellos, al punto de compartir hasta los proveedores en sus respectivas administraciones, y a 20 años de bailar juntos, ninguno le pisa los callos al otro.

El PJ Neuquino, que trabaja para conformar un frente electoral municipal, que aparentemente será representado por nuestro presidente local, es donde nos tocaría enfrentar uno de los peores escenarios posibles. Porqué será complicado sin estructuras y a pura militancia, polarizar con alguno de los oficialismos locales, y como si esto fuera poco desafío, existe una vara muy alta (que hizo decidir a muchos a hacer colectoras), no solo porque para conseguir un concejal, se requieren muchos más votos, que para conseguir un diputado provincial, sino que, recordando el dicho “a los muertos, en política, se los cuenta fríos”, también participa un tal Jorge Omar, que según sus encuestas y tomando en cuenta que llegó al 10% de los votos, en la elección provincial, arrancaría como tercero y buscando también enamorar de un nuevo proyecto, a las voluntades de los que están descontentos con los dos oficialismos en pugna. Y para completar el cuadrito hay voto electrónico.

Las grandes dificultades sobre lo expuesto anteriormente, creemos que es consecuencia de un problema más grave que tenemos los argentinos, y con más conocimiento de causa, los neuquinos y especialmente los que queremos llevar a la practica la filosofía peronista. Los “dirigentes”, casi todos ellos, son “los eternos candidatos” o “de la familia que no puede faltar”, de “ya veremos qué proyecto”, “colgados de la imagen del mejor que consigamos”, o “buscando representar al nicho poblacional que no agarro otro”, donde la gran mayoría buscan servirse de la política y aunque algunos mantienen más las apariencias que otros, es evidente que no se están dedicando a organizar comunidad, ni siquiera a generar estructuras políticas (hasta otros espacios como el MPN y Quiroga, están quemando sus estructuras y la militancia que tenían, haciendo campañas a fuerza de billetera). Solo como dato, en la ciudad de Neuquén y en vísperas de un año electoral, en donde se define el nuevo intendente, quedaron 5 sociedades vecinales acéfalas, al no haberse presentado ninguna listas (Valentina Sur Rural y Urbana, Valentina Norte Urbana, Centro Oeste, zona de Alta Barda) y está claro que no se gana la intendencia, ganando vecinales o clubes, cooperadoras, consorcios, cooperativas, bibliotecas, mutuales, agrupaciones, asociaciones, y un largo etcétera, pero es una buena muestra sobre cómo están de abandonados los espacios, donde los militantes pueden servir al pueblo desinteresadamente, al mismo tiempo que se forman en la praxis.

Esto también ayuda a mostrar, lo disociada que está la comunidad neuquina, en donde los militantes pelean por las redes sin servirle realmente a nadie en sus necesidades concretas, y que salvo la honrosa excepción de algunas organizaciones sociales, que atienden las urgencias que pueden, de los que más padecen, encontramos que la mayoría están cambiando, el organizar comunidad por promocionar publicaciones de Facebook o Twitter, y de vez en cuando con alguna escusa, haciendo presencia en los medios, para no desaparecer como actores públicos, algo de rosca y no mucho más.

Ante esta realidad es que decidimos empezar a auto convocarnos, todos los compañeros que trabajamos o quieran trabajar para hacer la revolución peronista, organizando comunidad, encontrando las mejores maneras de servirle a nuestro pueblo, contribuyendo a que seamos un pueblo más feliz y aportando en esta etapa histórica, en todo lo que podamos a la grandeza de la Nación.

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