Denuncian desocupación y precarización laboral en la juventud

El presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Humanidades, Esteban Martiné,  hizo público un mapa de la realidad de la juventud en Neuquén.

“Neuquén es la provincia que los gobiernos nacional y provincial muestran como ejemplo de crecimiento económico y generación de empleo. En su visita del pasado 3 de mayo, Macri sostuvo dudosas cifras y afirmó que con Vaca Muerta estamos generando lo más importante que todos los argentinos tenemos que conquistar: buen trabajo; Neuquén es la capital de las inversiones y el desarrollo, dijo el gobernador Omar Gutiérrez mientras enumeraba los puestos de trabajo creados en el primer trimestre de 2019”, comienza el informe de Esteban Martiné y denuncia que “dos días después de la visita de Macri fallecieron Maximiliano Francisco Zappia, de 24 años y Cristian Nicolás Baeza, de 34, en Fortín de Piedra, el yacimiento estrella operado por Tecpetrol. Al mismo tiempo, desembarcaban en Neuquén las empresas campeonas de la nueva precarización: Glovo y Pedidos YA”.

El informe detalla lo que  según el autor es la realidad de la juventud que “no cuentan los gobiernos”,  signada por la desocupación, precarización laboral y la dificultad para sostener los estudios:

La desocupación golpea doblemente a la juventud en el interior de la provincia

En el último Boletín Estadístico de la Dirección Provincial de Estadística y Censos de la Provincia de Neuquén (DPEyC), se analiza la situación laboral de la juventud en 7 localidades de la provincia, a partir de los datos de la Encuesta Provincial de Hogares del tercer trimestre de 2018.

Contra lo que sostiene el discurso oficial, la realidad es alarmante. La desocupación en la juventud supera por mucho la media tan difundida por los gobiernos (4,8%), y particularmente en las localidades del interior.

En Chos Malal, los jóvenes de entre 18 y 24 años que no consiguen empleo, son el 33,6%. En Centenario, bautizada por los medios como “el dormitorio de Vaca Muerta”, la desocupación en esa franja asciende al 29,7%. La lista se completa con Cutral Co, 24,2%; Rincón de los Sauces, 21,5%; Zapala, 20,6%; San Martín de los Andes, 19,4%; y Añelo, 7,5%.

El informe no incluye al aglomerado Neuquén – Plottier, donde para el mismo período se registró una desocupación del 13,9% y el 12,9% entre las mujeres y varones de menos de 29 años (grupo en el que la desocupación es más baja que en la franja específica entre 18 y 24).

Trabajo no registrado

Según un informe del Ministerio de Producción y Trabajo, el 44,5% de las y los jóvenes de entre 18 y 24 años que trabaja en el aglomerado Neuquén – Plottier, lo hace sin registrar, «en negro». Es decir, sin ningún tipo de contrato, obra social, aportes, aguinaldo, ni nada…

En el interior el porcentaje es aún mayor. Las/os jóvenes de entre 18 y 24 que trabajan sin descuento jubilatorio representan el 47,3% en Centenario, 56,1% en Zapala, 59,6% en Chos Malal, y llegan a un brutal 73,8% en Cutral Co.

Sobreocupación, flexibilización y muerte

Otros datos alarmantes son los que reflejan la sobreocupación de la juventud. Es decir, el porcentaje de jóvenes de entre 18 y 24 que deja más de 45 horas de su vida a la semana en el trabajo. Los porcentajes llegan al 46,4% en Chos Malal, 47,6% en Cutral Co, y Zapala con el 55,1%.

Pero la localidad que sobresale entre el resto es Añelo: el epicentro de Vaca Muerta y del trabajo en el sector de hidrocarburos no – convencionales (fracking). El 60% de los jóvenes dejan más (mucho más…) que 45 horas a la semana en su lugar de trabajo. Ahí es donde los accidentes se multiplican todos los días, y las petroleras y empresas de servicios compiten para ver quién exprime más rápido a los obreros, poniendo en riesgo sus vidas.

A comienzos de 2017 se firmó la adenda al convenio petrolero en Vaca Muerta. Así se incrementaron los riesgos laborales al reducir dotaciones, superar el máximo de horas extras posibles, flexibilizar las condiciones de operación nocturna y con viento, entre otras cosas.

Desde ese momento, fueron 8 los obreros, en su mayoría jóvenes, que murieron en los yacimientos. Para las empresas son sólo un número, un costo, una indemnización que deberá pagar una ART. Es una verdadera masacre silenciosa.

En el trabajo en la fruta o en las bodegas, los salarios son mucho menores. Pero no por eso los trabajos menos duros y riesgosos. El 13 de abril, Juan José Gómez, de 24, falleció en la Bodega del Fin del Mundo, en San Patricio del Chañar. “Era totalmente evitable lo que pasó con Juan” cuenta su compañera Micaela. «No te dan ni la ropa, ni los zapatos para trabajar, ni máscaras ni nada», dice Santiago, sobre la muerte de quien fuera su compañero. Pero la ganancia está siempre primero.

Las nuevas “plataformas” de precarización

En este escenario desembarcan en la región Glovo y Pedidos Ya, las nuevas “plataformas de explotación y precarización de la juventud”, como sostuvo Raúl Godoy.

Estas empresas, que se venden como “economía colaborativa”, combinan en realidad nuevas tecnologías con viejas formas de fraude laboral, donde las empresas no reconocen la relación laboral ni ningún tipo derecho a los trabajadores y trabajadoras.

«Los alquileres en Neuquén son muy caros» dice uno de los pibes que labura para Pedidos Ya. «Yo pago $12 mil de alquiler, con dos semanas de trabajo a full lo pago, ponele».

Vaca Muerta: el paraíso para unos pocos

A más de un lustro del inicio del “boom” de Vaca Muerta, los contrastes son cada vez más grandes. El “desarrollo” en «la mejor provincia» fue sólo para las petroleras y empresas de servicios. Para ellos todo: facturan miles de millones en dólares y reciben otros tantos por medio de subsidios. Mientras tanto avanza el saqueo de los recursos en el menor tiempo posible, avasallando a las comunidades mapuches, contaminando todo.

Para el pueblo trabajador de Neuquén, con costos de vida y una inflación exorbitantes (más aún en el interior), aumentan la pobreza y la indigencia. Mientras se multiplica la especulación inmobiliaria, crece también la falta de viviendas. La producción aumenta, se exporta gas, pero decenas de miles de hogares usan garrafa o leña.

Para la juventud no hay futuro. Quienes consiguen trabajo lo hacen precarizados o con los peores sueldos. Los que “la pegan” con un trabajo en el petróleo (y bajo convenio petrolero), dejan el cuerpo, la salud y hasta las propias vidas en los yacimientos, alejados de sus hogares.

Estudiar en Neuquén: cada vez más difícil

Así, cada vez son menos quienes pueden pensar en estudiar. En la Universidad del Comahue los últimos datos sobre la deserción, muestran que el 82% de quienes inician una carrera la abandonan. Y estos números son anteriores a las últimas escaladas inflacionarias y devaluaciones. Hoy son cada vez más quienes tienen que optar entre pagar el transporte o los materiales de estudio o comer. Y por si fuera poco, se recortan los platos en el comedor y las becas, de la mano del ajuste presupuestario.

Las escuelas y los institutos terciarios se caen a pedazos, mientras para las y los estudiantes, se destinan $5 por día en refrigerios.

Neuquén no es una isla. Si no se rompe con el FMI, y se aplican sus planes de reformas estructurales, el panorama será aún peor.

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